Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad.


Entre la última cucharada de arroz con leche -poca canela, una lástima- y los besos antes de subir a acostarse, llamó la campanilla en la pieza del teléfono e Isabel se quedó remoloneando hasta que Inés vino de atender y dijo algo al oído de su madre.

Bestiario

Julio Cortázar
26 de agosto de 2014, centenario de su nacimiento.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Lugareño


No era un fantasma quien surgió entre la niebla, apenas pude verlo.
Fue sólo un instante, pero no puedo borrarlo de mi mente.
Recuerdo sus ojos oscuros, iluminados por las luces de mi coche, mirándome fijamente mientras desaparecía al costado de la carretera.
No sentí miedo, pero aunque frené hasta detenerme por completo, fui incapaz de bajarme y seguirlo.
La vieja Nacional 1 en Quintanapalla estaba desierta esa fría madrugada.
Repasé mentalmente mi visión, mientras retomaba el ritmo habitual de la respiración y mis latidos volvían a la normalidad.
Parecía más un ser humano que un animal, iba erguido, el cuerpo y rostro cubiertos de pelos cobrizos. No era alto y sus brazos eran largos. Su aspecto no era de esta era, sin embargo me era familiar.
Al cruzarse delante del coche, se detuvo unos segundos, me miró e hizo un ademán con un brazo. Tal vez un saludo.
Recuperado, continué la marcha hacia Atapuerca.

Víctor M. Litke, Madrid 2010

Getafe negro
Festival de novela policíaca de Madrid
III edición, octubre de 2010

Concurso de microrrelatos. Máximo 150 palabras sin contar la frase de inicio: “No era un fantasma quien surgió entre la niebla”

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