No era un fantasma quien
surgió entre la niebla, era mi sombra que iba sola.
Juntos habíamos salido
aquella madrugada de otoño a buscar setas en el monte, bien abrigados, canasta
en la mano izquierda y el cuchillo bien aferrado en la derecha. Cuando dejamos
el coche caminábamos juntos, iluminados por los faros, pero luego nos
separamos. Cuando me dí cuenta que ya no iba a mi lado comencé a llamarla a los
gritos.
Decidí quedarme inmóvil al
lado de la cerca de espino que recién había atravesado, ella también me estará
buscando y seguro volverá al punto donde nos separamos.
El frío se hace más fuerte,
estoy temblando. Me angustia esta soledad. Me doy cuenta del dolor de mi
pierna, a la altura del muslo.
Voy a esperar aquí, cuando
haya más luz volveré a verla. Cuando levante la niebla nos reencontraremos.
Me siento en la hierba
húmeda. La canasta a mi izquierda, el cuchillo en mi pierna.
Víctor M. Litke, Madrid 2010
Getafe negro
Festival de novela policíaca de Madrid
III edición, octubre de 2010
Concurso de microrrelatos. Máximo 150
palabras sin contar la frase de inicio: “No era un fantasma quien surgió entre
la niebla”
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