Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad.


Entre la última cucharada de arroz con leche -poca canela, una lástima- y los besos antes de subir a acostarse, llamó la campanilla en la pieza del teléfono e Isabel se quedó remoloneando hasta que Inés vino de atender y dijo algo al oído de su madre.

Bestiario

Julio Cortázar
26 de agosto de 2014, centenario de su nacimiento.

jueves, 15 de noviembre de 2012

El show debe continuar



Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K buscando el latido que nunca encontraría. El escenario era un tumulto de gente desesperada que corría de un lado a otro sin llegar a ninguna parte, gritando, llorando, orando y maldiciendo.
Las gemelas del coro miraban en silencio detrás de sus micrófonos, inmóviles, su piel morena empalidecida, sus manos contenían el gemido de sus bocas mientras  el resto de la banda seguía tocando.
El solo de batería marcaba el final de la canción y todo el mundo aplaudía y pedía otra.
Músicos, coro y asistentes retomaban la compostura para el bis. La gente saltaba y bailaba al compás de la música, el concierto era un éxito, retransmitido en pantallas gigantes distribuidas por toda la playa en una noche de verano recién estrenada.
Humo y fuegos artificiales disimulaban al voluntario que retiraba el cuerpo de K discretamente.
Ya nadie se ocupó de ella, cierta fama es efímera.

Víctor M. Litke, Madrid 2012


Getafe Negro
Festival de novela policíaca de Madrid y Escuela de Escritores
IV edición, octubre de 2012

Concurso de microrelatos. Máximo 150 palabras sin contar la frase de inicio obligatoria:
“Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K” 

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