Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad.


Entre la última cucharada de arroz con leche -poca canela, una lástima- y los besos antes de subir a acostarse, llamó la campanilla en la pieza del teléfono e Isabel se quedó remoloneando hasta que Inés vino de atender y dijo algo al oído de su madre.

Bestiario

Julio Cortázar
26 de agosto de 2014, centenario de su nacimiento.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Detrás del telón de acero


Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K apretando controladamente su hueso hioides, provocando la retropulsión de la base de la lengua, cerrando  el paso del aire hasta casi hacerle perder el conocimiento. Entonces aflojaba la presión para permitirle recuperarse.
Sin dejar de apuntarle con su Luger P08, el otro agente esperó a que K recobrara la lucidez para hablarle.
Le ordenó que le entregara el microfilm con la lista.
Entonces llegó su oportunidad, la noche se iluminó con un relámpago enceguecedor, aprovechando esa distracción, logró zafarse de su captor y se arrojó a las turbulentas aguas del Moldava, dejándose arrastrar por la corriente río abajo.
La Stasi lo había seguido hasta Praga y lo había acorralado en el Puente Carlos,  pero su secreto estaba a salvo, escondido en una de las cinco estrellas del halo de la estatua de San Juan Nepomuceno, quien según la leyenda, fue ejecutado en ese mismo sitio por no revelar una confesión.

Víctor M. Litke, Madrid 2012


Getafe Negro
Festival de novela policíaca de Madrid y Escuela de Escritores
IV edición, octubre de 2012

Concurso de microrelatos. Máximo 150 palabras sin contar la frase de inicio obligatoria:
“Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K”

No hay comentarios:

Publicar un comentario